¿Quiénes somos?
La Primera Sección está conformada por los grupos de Maternal (2 años de edad), Ambientación A (1º. de Preescolar- 3 años de edad), Ambientación B (2º. de Preescolar- 4 años de edad), Preparatorio (3º. De Preescolar- 5 años de edad) y Primero de Primaria (6 años de edad).
La orientación de las actividades que se desarrollan en la Primera Sección tienen su base en la etapa de desarrollo y habilidades propias de la edad, donde la adquisición de competencias en los niños y niñas se basa en la construcción de su propio aprendizaje a partir de experiencias de juego, la convivencia entre pares, la experimentación y la organización corporal. El programa de trabajo se basa en el PEP 2004 (Programa de Educación Preescolar de la Secretaría de Educación Pública) y su vinculación con los Centros de Interés a través de actividades como las que a continuación se describen:
Psicomotricidad.

Todos los días se dedica un tiempo a la realización de actividades que favorecen el desarrollo de habilidades motoras, es decir, juegos con pelotas, aros, viga de equilibrio, túnel, juegos organizados y otras para favorecer el uso de la motricidad fina como ensartado, coser, poner pijas, etc. El trabajo con “el cuerpo” permite que los niños y niñas accedan al mundo que les rodea a partir de su “yo”, la organización y conocimiento del propio cuerpo (tocar, sentir, expresar, observar, etc.) abre la puerta hacia un mundo social donde hay otros con los que se puede compartir y jugar.
Laboratorio perceptual.

Durante la semana se planea una actividad que favorezca el desarrollo de las senso-percepciones a partir de experiencias como taparse los ojos, tocar diferentes texturas, identificar sabores, hacer juegos de discriminación auditiva, etc.
Taller de sección.

Todos los viernes los grupos que conforman la Primera Sección se reúnen para realizar una actividad colectiva que permite la convivencia entre niños y niñas de diferentes edades (2 a 6 años), de manera tal que se generen actitudes de solidaridad y trabajo en equipo. Así, desde la escenificación de un cuento, la elaboración de manualidades o simplemente, jugar una ronda infantil, los niños y niñas socializan, apoyan a los más pequeños, asumen responsabilidades y contribuyen a que la relación entre pares sea muy cálida.
Arenero.

Las actividades sensoriales favorecen en los niños el conocimiento sobre su cuerpo a partir del contacto con materiales que estimulan los sentidos. El arenero es un espacio recreativo que genera en los niños el gusto por tocar, sentir, construir y jugar.
Conferencias para proponer un tema de centro de interés.

Para elegir un tema de Centro de Interés cada miembro del grupo expone su propuesta y la argumenta a partir de una conferencia. Una vez que todo el grupo ha expuesto sus ideas, entre todos se escoge el tema que más llamó su atención y ese es el que se queda como Centro de Interés. Los temas corresponden generalmente a la etapa de desarrollo de os niños y las niñas, se tienen por ejemplo en Maternal propuestas como “animales de la granja” o “mi familia”; en Preescolar existe un interés marcado por “dinosaurios” o “el sistema solar” y en 1º. de Primaria las propuestas son tan variadas como “México prehispánico” o “Egipto”. La duración de un Centro de Interés va de dos a tres meses de investigación y se cambia por otro después de una actividad de cierre.
Adquisición de la lectura y escritura.

Los niños y niñas adquieren habilidades para leer y escribir dependiendo de varios factores como la estimulación desde casa y el interés por aprender. La escuela favorece que este aprendizaje se de lúdicamente y sin presiones, a través de actividades que motivan, interesan y generan la reflexión en los niños(as). De esta manera se llevan a cabo acciones tales como poner el nombre de cada niño(a) en su silla, en un cartel con su fotografía, en donde se coloca su mochila o lonchera, en sus trabajos y en todo aquello que hable “de si mismo” ya que el primer contacto escrito significativo para la persona es su nombre propio.
Paralelamente se trabajan actividades corporales que faciliten el reconocimiento de la lateralidad y aquellas que favorecen las sensopercepciones puesto que todo aprendizaje significativo se adquiere a partir de los sentidos, por eso resulta importante trabajar con lodo, plastilina, masa, barro, arena, agua, pelotas, cuerdas, aros, descalzos, sobre lija, etc. En cada grado se llevan a cabo actividades lúdicas que desarrollan este aprendizaje, por eso no nos sorprende escuchar aquello de “en Decroly los niños se la pasan jugando y aprendiendo”. Uno de los ejes principales de trabajo en la escuela es el reconocimiento de la derecha e izquierda en los planos corporal y gráfico, independientemente de si los niños(as) son diestros o zurdos, lo cual es respetado en su totalidad. El pintar con manos y pies de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo, trazar líneas de un lado a otro, seguir caminos, son acciones que pretenden fortalecer estas nociones de lateralidad, que se observan en la direccionalidad de la escritura.
Así, a partir del juego y de la plena identificación y reconocimiento de su cuerpo desde el movimiento, se inicia el proceso de adquisición de la lectura y escritura; posteriormente se va consolidando el aspecto "formal" como es el trazo, el tamaño de las grafías, la identificación de mayúsculas y minúsculas, la ortografía y estructura gramatical, aspectos que no son considerados en un inicio como un error, sino como parte del proceso de apropiarse de las reglas y que en los grados siguientes serán retomados.