Decroly Comunidad Educativa fue fundada por Carola Ureta Barrón en 1967 como una de las escuelas activas más radicales e innovadoras de su momento. Este proyecto reivindicó en sus orígenes una estructura escolar horizontal y democrática que se regía a partir del consenso y los acuerdos tomados en el espacio de la asamblea tanto por niños como por adultos. Durante su primera etapa (1967-1982), Decroly de la Ciudad de México se distinguió por ser una propuesta pedagógica que apostó por la emancipación y el surgimiento del “hombre nuevo” a partir del descubrimiento y puesta en práctica de todas sus habilidades cognitivas, sociales, artísticas y afectivas.

Autodenominada como “una escuela de ciencias para madres y padres a la que asisten algunos niños” miraba el conocimiento como un arma transformadora para el beneficio de una nueva sociedad igualitaria que veía en la ciencia y en la creación artística las mejores armas en contra del dogmatismo y el poder.
La experimentación, las diversas prácticas terapéuticas orientadas a la autorreflexión y autoconocimiento desde la óptica psicoanalítica y un profundo enfoque humanista y democrático, así como la puesta en práctica de didácticas y actividades de enseñanza experimentales definieron al Decroly en su primera etapa.
En su segunda etapa (1983-1998), Decroly pasa a manos de un grupo de madres y padres de familia que habían llegado buscando un espacio educativo alternativo para sus hijas e hijos y estuvo dirigida por Ada Hilda Castro Hinojosa por más de tres lustros, pasando a una fase de institucionalización y reacomodo de la propuesta original.
En esta etapa sobresale en primer lugar la incorporación de la primaria y secundaria a la SEP, requisito indispensable para mantener abierta la escuela, y se lleva a cabo un primer intento de sistematizar aquella metodología ecléctica y sui géneris puesta en práctica durante la primera etapa. Así, el cuerpo teórico que sustentó la manera de enseñar tomó forma bajo la Teoría del Desarrollo de Piaget, los Centros de Interés y el Globalismo con Ovidio Decroly, las Técnicas Freinet para el trabajo de español y el estímulo a la expresión, experimentación y creatividad a través del periódico mural, la propuesta democratizadora escolar desde Dewey, las Matemáticas Constructivas de Cuisenaire, la enseñanza individualizada promovida por “coordinadores” de Dottrens, el trabajo en equipo y la formulación de reglas sociales desarrollada por Cousinet, y por último, el cooperativismo animado por M. Profit.
Hacia 1998, la sociedad y el equipo de dirección que había mantenido vigente el proyecto pedagógico se ve disuelta por situaciones personales de sus miembros y abre la puerta para el arribo del nuevo equipo de socios y dirección que renovaría e impulsaría con nuevos bríos a la escuela Decroly dándole un sólido sustento económico y pedagógico, hasta el momento actual con el estreno de nuevas instalaciones, debido al significativo crecimiento de su matrícula en los últimos tres ciclo escolares.